La II Edición del Programa Líderes de Futuro impulsada por Agirre Lehendakaria Center (ALC) acogió el viernes, 22 de marzo, la clase magistral del físico e intelectual, Pedro Miguel Etxenike, quien afirmó que “no hay recetas para el liderazgo” y que, en su opinión y desde su experiencia, solo hay una forma de liderar y es “con el ejemplo”

 

Basoko Etxea, en la Facultad de Sarriko de la UPV-EHU, reunió a todos los participantes de la II Edición del citado programa formativo para escuchar las siempre interesantes reflexiones de uno de los científicos y miembros más destacados de la sociedad vasca y de reconocido prestigio internacional. Pedro Miguel Etxenike, Presidente de la Fundación Donostia International Physics Center (DIPC) y Catedrático de Física de la Materia Condensada de la Universidad del País Vasco - Euskal Herriko Unibertsitatea (UPV - EHU),realizó una exposición de cuatro horas en las que evidenció sin pretensiones su gran talla intelectual y humana.

La clase arrancó con un sano intercambio de opiniones entre el propio Etxenike y el Director de ALC, Juan Jose Ibarretxe, también presente en la cita. Mientras el primero defendía que “el pasado tiene expertos, el futuro profetas”; para el segundo “el pasado tiene expertos mientras que el futuro tiene líderes”. 

En los primeros compases de la charla afirmó que “no hay recetas para el liderazgo y que solo hay una forma de liderar y es con el ejemplo”. Dirigiéndose a los jóvenes interlocutores presentes añadió que “la cultura del siglo XXI va a ser científico-tecnológica” por lo que un líder debe contar con “conocimiento de los principios generales de la ciencia”. 

Y es que “la ciencia es mucho más que sus aplicaciones prácticas, es una parte esencial de la cultura moderna, es una aventura humana. Una aventura intelectual que en los últimos años ha revolucionado la concepción del mundo en que vivimos y de nosotros mismos. A mi parecer y sin despreciar otras contribuciones, el edificio conceptual de la ciencia moderna es la obra cultural colectiva más importante de la humanidad, es la obra de arte colectiva más grande de la humanidad”, sostuvo.

Asimismo, Etxenike reconoció que el avance y triunfo de la ciencia “no ha estado acompañado de un triunfo ético equivalente” y que, hoy día, “el gran problema es la desigualdad”.

En su exposición provocó la reflexión y la participación de los jóvenes presentes con preguntas tales como: ¿Invertimos en ciencia porque somos ricos o somos ricos porque hemos invertido en ciencia? O, ¿a quién pertenece el resultado de una investigación?...

Defendió una ciencia “libre de utilitarismos” y señaló directamente a la burocracia como freno a la creatividad y el talento. “El futuro debe contar con personas flexibles, que tengan pensamiento crítico y cuenten con visión estratégica de futuro”, manifestó.

Quizás por eso, y para finalizar su clase magistral, destacó la receta de Finlandia, que estimó aplicable a Euskadi. Receta que tiene como apuestas y pilares la educación; la investigación; la innovación; una cultura abierta al mundo; y el bienestar social. La cita concluyó con un ameno y abierto debate entre todos los presentes en torno, entre otras cuestiones, al modelo educativo actual.