Agirre Center
2018/11/28 10:30:00 GMT+1
Las principales aportaciones que el sistema Universitario Vasco ha realizado a la sociedad en las últimas décadas pasa por haberla dotado del destacado nivel de formación con el que cuenta hoy en día; pasa por su contribución en los ámbitos de la cohesión social y la igualdad de oportunidades (entendida ésta en términos socio-económicos, de género, y de lengua); pasa por considerar que el objetivo de nuestro sistema universitario es el bienestar de la sociedad vasca y la percepción de que la internacionalización no solo es ineludible sino que puede aportar numerosos beneficios. Son las conclusiones principales de un reciente estudio realizado por un equipo de investigación de la Universidad del País Vasco (UPV-EHU) y Agirre Lehendakaria Center (ALC) sobre la percepción de las funciones y aportaciones del sistema universitario vasco al conjunto de la sociedad.

El equipo investigador partió de una pregunta: ¿Cuál ha sido la aportación del Sistema Universitario Vasco a la sociedad en las úl­timas décadas? Y para responderla tuvo que realizar un análisis cualitativo y cuestionarse a su vez por la aportación que las universidades han hecho a las trascendentes transformaciones acaecidas durante las últimas décadas en la sociedad vasca a nivel económico, político, cultural, social y otros.

El trabajo ha identificado y analizado tres diferentes tipos de ver el Sistema UniversitarioVasco. De un lado, el punto de vista académico-institucional, que mira el panorama principalmente -pero no exclusivamente- desde la propia universidad; por eso se ha identificado como na­rrativa o discurso académico-institucional. De otro lado, un discurso técnico-económico, que obser­va la universidad desde la perspectiva del sistema productivo. Y, finalmente, un discurso crítico, que plantea lo que las universidades deben aportar a la sociedad en términos de transformación social.

Partiendo de estos tres puntos de vista, y aun encontrándose divergencias, han aparecido análisis compartidos entre los diferentes discursos. De hecho, convergen en la idea de que la mayor aportación de las universidades ha sido dotar a la sociedad vasca del destacado nivel de formación con el que cuenta hoy en día, el valor que se da a su labor para los avances en los ámbitos de la cohesión social y la igualdad de oportunidades (entendida ésta en términos socio-económicos, de género, y de lengua), en considerar que el objetivo de nuestro sistema universitario es el bienestar de la sociedad vasca y en la percepción de que la internacionalización no solo es ineludible sino que puede aportar numerosos beneficios. 

 10 grandes ideas compartidas por los tres discursos

  1. La centralidad del concepto de «sociedad» en los discursos

Existe un consenso entre los diferentes actores sobre la idea de que «una sociedad, en este caso la vasca, necesita una universidad». Es más, se acepta que el trabajo de la universi­dad y los productos obtenidos a través de su labor deben mirar a la sociedad, en general, y a la vasca, en particular. Todas las entrevistas destacan que la universidad ha de mantener una actitud responsable ante la sociedad. Esto quiere decir que los tres discursos tienen un carácter reflexivo. Dicho de otra manera, que los productos académicos abordados en el contexto universitario se ubican en una determinada sociedad, a la que de­ben revertir el conocimiento generado.

  1. La referencialidad de la UPV/EHU

Las personas entrevistadas ubicadas en los tres discursos comparten la visión de supremacía atribuida a la universidad pública dentro del sistema universitario. Este reconocimiento integral muestra que la UPV/EHU ocupa un lugar simbólico importante en el imaginario de la sociedad vasca.

Tras las importantes transformaciones que ha generado la UPV/EHU en la sociedad vasca, se encuentra su carácter público y, por tanto, su apertura social y gran envergadura. Varias de estas transformaciones han resultado sorprendentes y han quedado ancladas en la conciencia social. Una de ellas ha sido el ingente capital social que ha generado la univer­sidad pública a lo largo de tres décadas, sin parangón con el resto de las universidades vascas. Tal ha sido esta transformación, que el porcentaje de los titulados universitarios de la CAV con respecto de su pobla­ción total es una de los más altos del conjunto de la OCDE.

  1. Las universidades vascas deben ofrecer recursos para construir la sociedad vasca actual

«La universidad es un ámbito crítico; si algún día se quiere modificar algo, es desde aquí que debemos comenzar. La universidad no es solo investigar e impartir una serie de aulas, sino que va mucho más allá; es una comunidad, donde se reúnen varias generaciones para reflexionar». Así se afirma en una entrevista. El mensaje transmitido en esta cita se comparte entre los diferentes agentes.

La universidad ha contribuido a la igualdad de oportunidades, debido a que se han desarrollado otros patrones diferenciados para participar del espacio público, especialmente dirigidos a las mujeres.

A la hora de subrayar la aportación de la institución universitaria a la cohesión, se percibe un sentimiento compartido entre las personas entrevistadas. Pese a que aceptan que existe una reproducción social de las desigualdades, predomina la siguiente idea con respecto de la sociedad vasca: la universidad ha con­tribuido a cohesionar a la sociedad, y no a dividirla.

  1. La universidad tiene el monopolio institucionalizado sobre la enseñanza superior especializada

Todos los discursos coinciden en la idea de que la educación ha sido y es el transmisor de las aportaciones de la universidad. En concreto, la universidad no ha ofrecido una formación de cualquier tipo, sino for­mación superior especializada. Así las cosas, la universidad se percibe en la actualidad como un espacio privilegiado para acumular capital cultural institucionalizado. A pesar de que la percepción de la univer­sidad como un «paso naturalizado tras el bachillerato» se está apoderando de las y los jóvenes de varias generaciones, la institución universitaria mantiene a día de hoy su prestigio social como agente legítimo consagrado a la formación.

  1. Los recursos requeridos por la universidad para la transformación institucional y social, a debate

Para atender a los retos que supone la complejidad de la sociedad, la uni­versidad requiere nuevos recursos y tiene que adaptar los actuales. La primera adaptación está relacionada con el impulso de la formación continua; es decir, se percibe la necesidad de diversificación de la formación ofrecida por la universidad. De hecho, existen dudas sobre si esta formación llegará a personas de todo tipo de edad, raza o posición social. Cabe destacar que esta preocupación está relacionada con el distanciamiento entre universidad y sociedad al que hacíamos alu­sión anteriormente. En esta línea, las personas entrevistadas consideran necesario reforzar las relaciones con los agentes educativos de otro tipo.

La segunda adaptación atiende a una herramienta de formación específica, como las tecnologías de la información y de la comunicación (TIC). La formación online es considerada como un proyecto adecuado para responder a las nuevas necesidades que surgen en la educación.

La tercera línea de adaptación está relacionada con la mejora de los recursos para la transferencia de la investigación, cuya importancia es destacada por todas las personas entrevistadas. Las universidades de­ben educar, investigar y transferir el conocimiento. En cualquier caso, la dirección que debe adoptar esta transferencia varía de un discurso a otro. El académico-institucional y el crítico ponen el foco en las demás instituciones y en la sociedad, mientras que el discurso técnico-económico se fija en el mundo empresa­rial.

  1. La universidad se concibe como agente investigador

La universidad se identifica como un espacio para la investigación; es decir, su papel no se limita a la for­mación. Asimismo, entre sus funciones está gestionar la transferencia de esta labor de investigación.

  1. Internacionalización

Sobresalen dos ideas principales en todos los discur­sos sobre la internacionalización. La primera de ellas percibe la internacionalización como un fenómeno inevitable, y sería un dato que ya existe en nuestra realidad. La segunda visión, por su parte, la considera como un fenómeno que resulta o puede resultar beneficioso.

  1. El Sistema Universitario Vasco, en entredicho

Un objetivo que mencionan de manera reiterada es la creación de espacios para profundizar en las relaciones interuniversitarias.

  1. La imagen de las tres universidades

En este sentido, se realizan las siguientes identificaciones: UPV/EHU = pública; Universidad de Mondragón = cooperativa; y Universidad de Deusto = privada. Estas asociaciones carecen de valor heurístico, a no ser que se problematicen. Lo que interesa realmente es saber cómo influye esta imagen a la hora de tomar decisiones.

Por ejemplo, con la UPV/EHU surge en numerosas ocasiones el término «burocrático». Junto con esta característica, se menciona que el tiempo que requiere la investigación no coincide con el tiempo administrativo que gestionan las burocracias. Así las cosas, la UPV/EHU es el referente principal a la hora de hablar de las universidades vascas (incluso a veces la universidad vasca se identifica automá­ticamente con la UPV/EHU), y enseguida surgen los problemas para relacionarse con ella, debido a su carácter burocrático. Por su parte, la Universidad de Mondragón es definida como una institución que ofrece juventud, flexibilidad y oportunidades de innovación, según varios entrevistados. Así las cosas, atribuyen a Mondragón un dinamismo para movilizar otro tipo de agentes que no tendría la universidad pública. Por último, los diferentes discursos asocian a la Universidad de Deusto con tradición, con la Iglesia y con la formación de las élites.

  1. Preocupación sobre el modelo de organización

Existe una preocupación compartida entre las personas entrevistadas sobre las relaciones que deberían mantener las universidades, y, por otra, surge la incógnita sobre las relaciones internas de las universidades o incluso sobre las relaciones que deberían mantener con los agentes internacionales. En este contexto, se manifiesta y se comparte la idea de que hay que repensar la gobernanza interior de las universidades, sobre todo en el caso de la UPV/EHU.

Metodología

La metodología empleada en el estudio se ha apoyado en entrevistas en profundidad semidirigidas para obtener las declaraciones de varios tipos de actores sociales sobre el Sistema Universitario Vasco, muchos de los cuales son agentes relacionados con el mundo universitario (personal docente e investigador y es­tudiantes), mientras que otros han sido seleccionados por su carácter de stakeholders, debido a que se encuentran directamente asociados al ámbito universitario o a su impacto. Se han realizado un total de 25 entrevistas, para cuya selección hemos recurrido al punto de vista interseccional.